PPP - 5H3

jueves, 12 de julio de 2012

Primera Prueba Parcial - Literatura (Antígona).


1.     Resuma brevemente el argumento de la obra.
2.     Describa brevemente la estructura de la tragedia según los acontecimientos importantes.
3.     Identifique el conflicto central de la obra.
4.     Identifique  los principales personajes que aparecen en la obra. Señala quienes son y que relaciones entre si mantienen, como intervienen en el desarrollo de la misma, como es su forma de ser (carácter) y que motivaciones los mueven a la acción.
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1)     La tragedia comienza en el amanecer del día siguiente del fin de la guerra, el día en el que los dos hijos de Edipo, Polinices que ha conducido el ejército de los argivos contra Tebas, y Etéocles que la ha defendido, se han dado muerte mutuamente. Son las dos hijas de Edipo las que están en escena. Antígona pide a su hermana Ismena que la ayude a enterrar a Polinices, contrariando el mandato de Creonte, que ha ordenado que, como castigo al traidor, que su cadáver quede insepulto. Pero ésta, alegando que desde siempre había sido una persona temerosa e indecisa, no le prestó su ayuda y  le prometió no decirle nada a nadie, Antígona insiste en que no se lo callara.
El Coro, formado por ancianos y nobles tebanos, ha sido llamado por el nuevo gobernante aunque aún no saben la razón.
Hace su aparición Creonte y, antes de anunciar su primera disposición, expresa la confianza  que esos nobles y ancianos tebanos le sirvan a él con la misma fidelidad que ya mostraron a Layo y Edipo. Es entonces cuando anuncia la prohibición de que se cumpla con el sagrado deber de enterrar a Polinices, el “hermano traidor” y que, en cambio, a Etéocles le rindan homenaje como defensor de la ciudad. El coro es consciente de la gravedad de esa ley, en contra las leyes religiosas, pero, están sujetos también a esa orden y están convencidos de que nadie sacrificaría su propia vida.
Sin embargo, como muestra la llegada de uno de los soldados encargados de vigilar el cadáver de Polinices para anunciar que alguien ha incumplido la ley y ha realizado los ritos.
Más tarde los guardias traen detenida a Antígona, porque ha sido ella la que ha violado esas leyes para mantenerse fiel a las leyes divinas. Creonte le preguntó si era ella quien había cubierto el cuerpo de Polinices y afirmó q sí, que había sido ella y nadie más; pero Creonte no la creyó y pensó que Ismena tenía algo que ver, pues la había visto muy inquieta y mandó traerla. Ismena había cambiado de idea, y sin haber participado en los hechos le dijo a su tío Creonte que ella había ayudado a Antígona.
Tras mandar a ambas a una celda, aparece Hemón, hijo de Creonte y prometido de Antígona. La dureza de Creonte se convierte en ceguera, porque es incapaz de percibir que su condena a Antígona alcanzaría también a Hemón, lo que el Coro señala como algo que podría afectar al futuro del reino a través de su heredero, ya que son dos ahora las muertes que esa inflexible orden de Creonte puede causar. Pero nada hace cambiar la opinión de el gobernante que decide dejar en libertad a Ismena mientras que a Antígona la iba a dejar abandonada en una cueva con un poco de comida, la iba a enterrar en vida, para que no reclamara su muerte la ciudad.
En la entrada de Antígona, nos la muestra cambiada. Ha perdido su espíritu y la seguridad inicial. Increpada por Creonte y abandonada por todos, incluso por el Coro, su monólogo de despedida no es un canto de triunfo, sino de tristeza, nostalgia y desolación.
La llegada del anciano Tiresias anunciando negros presagios llena a Creonte de inquietud. En un principio se niega a aceptar su error, pero su seguridad se desmorona y, atemorizado, intenta evitar que se cumpla la condena de Antígona.
Pero cuando llegó donde se encontraba, la vio ahorcada y estaba su hijo Hemón, que había cargado su espada contra él mismo y  había muerto. Volviendo a su palacio, con su hijo en brazos, encuentra que su esposa, Eurídice, no había podido soportar la muerte de Hemón y también  decidió quitarse la vida.
Éste es el castigo a Creonte. Por haber castigado a su sobrina, ya que esta solo quería cumplir con los dioses. Creonte el máximo representante, su hijo y heredero, Hemón  y su esposa, Eurídice, habían muerto. Tuvieron que morir muchas personas para que al final de la obra y sin remedio, Creonte se diera cuenta de su gran error, de que una persona, por mucho poder político que tenga, siempre está por debajo de los dioses y de las leyes “escritas” por ellos.
2)     Edipo llega a Tebas escapando de su destino, en el camino mata a Layo, su padre. Al llegar a Tebas una esfinge ataca a la ciudad. Es entonces que Edipo vence a la criatura y libra a la ciudad. Como recompensa se casa con Yocasta, su madre. Tiene cuatro hijos, Polinices, Etéocles, Antígona e Ismena. Durante una peste que azota la ciudad, Edipo, decreta se encuentre al culpable y pague. Es entonces que este descubre que él es hijo de Layo y Yocasta. Es el culpable de la peste. Así es que se marcha y se castiga arrancándose  los ojos con sus manos. Antígona lo acompaña hasta su muerte. De regreso a Tebas sus hermanos se disputan el trono y es entonces que luchan y se dan reciproca muerte. Creonte su tío queda al poder y decreta que no se realicen las honras fúnebres para Polinices, el hermano traidor; y si para Etéocles, el defensor de Tebas. Ante el decreto se plantea el conflicto central, si cumplir con las leyes humanas o las divinas. Antígona le pide a su hermana Ismena, que le ayude a realizar dichas honras y esta última se niega. De aquí en más El espíritu luchador de Antígona parece desaparecer  ya que los vigilantes del cuerpo de su hermano la capturan. La llevan hasta Creonte y luego de admitir sus actos la encierra para que la ciudad no reclame su muerte junto con su hermana Ismena que declara ser culpable. A Ismena finalmente la libera. Hemón, hijo de Creonte y prometido de Antígona, va ante su padre para pedir por su prometida pero Creonte no entra en razón solo hasta que Tiresias, su vidente, le hace malos presagios. Es justamente Creonte que abrumado por sus acciones y lo que estas traerían decide ir a liberar a su sobrina. Cuando llega encuentra a Antígona y Hemón muertos en suicidio. De retorno al palacio con el cuerpo de su hijo en brazos, se entera del suicidio de su esposa Eurídice, por no soportar la muerte de su hijo.
3)     El conflicto central de la obra es la elección entre las leyes divinas o las leyes humanas,
cumplir con las honras fúnebres o cumplir lo decretado por el Rey Creonte.
4)     Antígona es la protagonista indiscutible de la obra. Desde el principio tiene muy claro lo que tiene que hacer y lo que debe hacer, pasando si hace falta por encima de las leyes del Rey de Tebas, su tío Creonte. Es consciente del peligro que corre, al querer dar sepultura a su hermano Polinices, pero ella antepone la necesidad de no fallar a sus antepasados a su propia vida. Ella dice llevarse por las leyes marcadas por los dioses, y no cree que ningún mortal pueda tener tanto poder como para anteponerse a los dioses.  Antes de que sea abandonada en la cueva, cuando la llevan de vuelta al palacio, Antígona parece haber cambiado y comienza a sentirse sola ante su muerte. Al final, como Creonte, es castigada, pero con menos crueldad que a éste, ya que Sófocles castiga su dogmaticidad, pero no sus ideas, que probablemente comparte con el autor. Su muerte acarrea la muerte de Hemón, y la de éste conlleva la de su madre, Eurídice.
Creonte es el Rey de Tebas, padre de Hemón y tío de Antígona, Ismena, Polinices y Etéocles. Cree tener la razón cuando determina que Polinices no debe recibir sepultura, ya que a luchado contra su ciudad natal, pero no piensa en las consecuencias que puede traerle esa decisión. Es un hombre soberbio, y el poder no le deja ver más allá.
Solo se muestra indeciso cuando su adivino, Tiresias, le advierte de las consecuencias que puede traer su decisión, aunque en un principio tampoco le hace caso. Al final, y tras los consejos de Tiresias, decide ir él mismo a salvar a Antígona. Sófocles le castiga duramente, ya que él se decanta claramente por “las leyes no escritas”, las leyes divinas.
Ismena es la hermana de Antígona, Polinices y Etéocles la sobrina de Creonte. Al principio se escandaliza cuando su hermana le cuenta sus planes para poder enterrar a Polinices, le dice que está loca y decide no prestarle su ayuda.  Además es un personaje tremendamente obediente para con su tío.
Cuando es llamada por Creonte, ésta admite haber tenido que ver con la sepultura de Polinices, lo que Antígona se niega a oír. Al final de la obra, es uno de los pocos personajes que no muere.
Hemón es el hijo de Creonte y el prometido de Antígona. AL principio de su aparición se muestra muy obediente con su padre y con la decisión tomada por éste intenta convencerle de que se está equivocando, y de que todo el pueblo está en contra suya. En último lugar, pasa de la obediencia a la discusión con su padre, en la que intenta convencer a su padre de que ha perdido la razón y que el asunto se le está escapando de las manos. Su aparición termina con estas palabras a su padre, que quería matar a Antígona delante de él, por su irreverencia. Al final de la obra, se marcha donde está encerrada su amada y con su espada se quita la vida, agarrándose, con su último aliento de vida a Antígona.
Tiresias es un invidente, anciano y adivino de Creonte. Es el protagonista que únicamente hace cambiar de opinión a Creonte, aunque no desde el principio de su intervención, y le avisa de las desgracias que puede sufrir por sus decisiones sumamente prepotentes y dogmáticas. Esta intervención produce un cambio radical en el comportamiento de Creonte.
Corifeo es el presidente del Coro de ancianos de Tebas. Representa la máxima autoridad después del Rey y se muestra muy cuidadoso a la hora de hablar con éste. Desde el principio sabe las consecuencias que puede traer la decisión tomada por Creonte, pero no se atreve a decírselo directamente, solo parece dispuesto cuando, después de los vaticinios de Tiresias, Creonte parece que ya ha entrado en razón. Es el personaje que recomienda a Creonte que deje libre a Antígona, y que entierre a Polinices.  SI bien aparecen otros cuatro personajes, Eurídice, dos mensajeros   y un centinela creo que la relevancia va en los personajes antes descriptos.                                                                            

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